David Sánchez Juliao
DAVID SANCHEZ JULIAO
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El Heraldo, 16 de septiembre 2009

 

Por Martha Guarín R.

Cuarenta grados de temperatura se alían con un tinto bien caliente, sin azúcar, y no importa si es bajo techo o a pleno rayo del sol. Lo vital para David Sánchez Juliao es la conversación, la tertulia, la palabra oral, escrita, la que sale por la radio, la televisión o el cine porque con en ellas, desde hace 40 años cuando se inició en el mundo de la literatura él ha hecho carrera.

Por eso al momento de esta entrevista elige sentarse frente a una piscina, a las 11 del día, como si estuviera bajo el fresco platanal del patio de su casa en Lorica o abanicándose en cualquier terraza del Caribe colombiano.

A Sánchez Juliao le fluye no solo la chispa, el humor o las historias reales sino una íntima conexión por el Caribe, no obstante que su epicentro de trabajo es desde hace muchos años la capital de la República.

Ahora está feliz porque recorre el país dando a conocer su novela El hombre que era así, con la fórmula perenme de “mamarle gallo a la vida”, pero además con dos componentes, el amor y la política.

Una obra que no acude a las tetas ni a la violencia que ha rotulado el cine y la televisión para captar públicos.

El hombre que era así tiene como Sánchez Juliao inmerso el sentimiento Caribe, pero ante todo es un retrato del país político.

El escritor, a quien todavía muchos lo llaman por los nombres de los personajes de sus obras, Deivi, El flecha, El Pachanga, reitera que a estas alturas hablar de felicidad es una condición de la cual todos podemos dar fe, entre ellas ver a un cachaco vistiendo guayabera.

Habla también de ese aspecto que fue despectivo pero que ahora es ícono de la identidad y pertenencia nacional: “el corrocho podría ser un interesante puntal de partida hacia la reconstrucción de nuestros valores, de nuestra identidad, de nuestro orgullo de ser lo que somos”.

Como buen narrador, el mismo se interroga: ¿Cómo?, esa es la pregunta por responder. Solo pienso en algunos elementos que antes nos avergonzaban y que ahora se han convertido en símbolos nacionales. En todo caso, en torno a esta materia hay mucho que debatir”.

No falta quien diga que Sánchez Juliao le encanta Bogotá tanto como el Caribe.

Es que hay que construir patria. Yo amo a Bogotá antes que mi costeñidadad. Es la capital del país, pero también es mía es de nosotros, es nuestra capital.

¿Para usted cuál es la capital del Caribe colombiano?

Barranquilla, que es una ciudad de inmigrantes, por eso es que cuando uno llega aquí se siente como en casa. Incluso políticamente esa apertura fue en un momento nociva. Además, la ‘cerrazón’ de Bogotá no nos gustaba, pero señores, tiene que gustarnos, es parte de mi país y allí se toman las decisiones que afectan a la Costa.

Usted quiere decir que como el mandamiento nos ha faltado amarnos los unos a los otros.

Yo soy un caribe beligerante que vive en Bogotá y nosotros nos hemos tomado la capital. La gente anda en short, aprendieron a bailar. Bogotá se tropicalizó. De tal manera que yo respeto la bogotanidad en la medida que lo hacen mi caribinidad. Eso no quiere decir que ellos hablan bien y nosotros mal.

¿Cómo se logra esa nivelación de pensamiento?

La Costa Caribe es una porción de patria que ha construido su orgullo a partir del desprecio del interior. Desde entonces, todos usan el sombrero vueltiao, cantan el estribillo de Zumaqué para los partidos de fútbol. Es que ellos nunca sintieron orgullo de lo propio.

¿Está construyendo la Región referentes diferentes a Shakira y Vives?

He encontrado a través del Facebook una enorme sed de pertenencia de las nuevas generaciones. Los muchachos están retomando por ejemplo el bolero.

¿Cómo se siente volver a escribir como columnista de EL HERALDO?.

La columna quincenal es el retorno, como volver a hablar con la familia, como estar en comunicación con la casa. Estoy muy contento pero también preocupado por el destino de la Costa Caribe y particularmente por lo que va a suceder con las próximas elecciones. No podemos darnos el lujo de repetir el fenómeno de la elección de los que están inhabilitados, ni aceptando el testaferrato político. Es triste lo que se avecina.

En su opinión cuál es el camino a seguir.

El voto de opinión. El fenómeno político del amarre electoral mediante ejercicios de gratitud permanente frente al político, que consigue puestos para el sobrino, es algo que permanece por generaciones.

El Caribe aporta referentes para amar a la patria, más no personajes que hagan el cambio, aunque los tiene...

La clase dirigente tiene una gran responsabilidad frente a ese fenómeno. ¿Cómo es posible que en la contienda actual no tengamos un candidato costeño, porque por cualquiera que sea tendremos que votar por un antioqueño. Políticamente y en términos regionales Barranquilla no está asumiendo el liderazgo que le compete.

Usted ha escrito y conversado mucho sobre estos planteamientos ¿cuándo los va a llevar a un libro?

Pues mi nueva obra El hombre que era así, es una aproximación a ese tema. Claro que es una novela de 300 páginas y el tratamiento es distinto. Pero tiene razón, tengo que sentarme a escribir ensayos sobre estos temas y la gente le pide a los novelistas claridades de la visión política y que asuman un papel político que no les corresponde. Es que yo no soy político.

¿Alguna vez se quedó sin palabras?

El día que le iba a echar el cuento a una pelá. Hace muchos, muchos años.

¿Y que lo impresiona aún en el Caribe?

Que le tenemos temor a la corronchería, o a lo que los del interior estiman que es corroncho. Pero ese es un abismo en el que uno cae y a la vez evita caer. Yo por ejemplo hace 40 años uso guayabera desde cuando no era moda. Ojalá por lo menos yo haya podido contribuir a eso. Ahora todos llevan con orgullo esta prenda y me gusta usarla en Bogotá porque es un sinónimo, una reafirmación de nuestro sentido Caribe.

 


 


 

El Meridiano de Córdoba

De "entremetidos"...

Saqueamos el baúl de David Sánchez Juliao


A continuación, publicamos dos viejas fotografías en las que aparece el escritor cordobés David Sánchez Juliao en compañía de varias personalidades del ámbito cultural de Córdoba, Colombia y el mundo. La gráfica de la derecha fue tomada en el año 1985 en el municipio de Planeta Rica, y la de abajo en 1978 en Lorica.
Como testimonio de una época y una amistad, reproducimos algunos apartes de correos electrónicos que intercambiaron el escritor y su viejo amigo Rubén Darío Hoyos, periodista de Planeta Rica radicado en Medellín. Hoyos, después de 25 años volvió a conversar por internet con el autor de "El Flecha" y "El Pachanga", entre otras obras.
DAVID SÁNCHEZ JULIAO
"Hola, muy recordado Rubén Darío. Primero que todo, mil perdones por haberme demorado tanto en responder a tu amable mensaje. Anduve por el exterior y, ya sabes, el regreso siempre se enreda en asuntos inesperados.
Pero aquí estoy. Sí, seguí tu carrera radial todo el tiempo, particularmente en la etapa de Medellín, y claro que recuerdo con nostalgia aquella visita a Planeta Rica a ver a tu familia y aquel inigualable mote de queso, cosa que aún agradezco. Qué bueno haber recibido el saludo electrónico del viejo y buen amigo, gracias al común Orlando Cadavid. Va un abrazo cálido y amistoso. DSJ".
RUBÉN DARÍO HOYOS
"Hola maestro David: gracias por su respuesta de saludo y por esa memoria tan clara. Yo ya no me acordaba del mote de queso, pero sí, ese fue el menú en mi casa, para atenderlo a usted. Recuerda que mi hijo César tenía 2 ó 3 años y usted iba a ser el padrino, pero por motivos de nuestras andanzas, no se pudo.
Le cuento que ese niñito, hoy es un arquitecto, egresado de nuestra querida Universidad del Sinú. Tuve otra hija, que hoy es comunicadora social y otro joven, paisa, el menor, que está en noveno semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Medellín.
Le adjunto una fotografía de esa visita, en donde nos encontramos con los miembros de la junta organizadora de las fiestas en corraleja, además el Compae Goyo (q.e.p.d.) y el maestro Miguel Emiro Naranjo, director de la Banda 19 de Marzo de Laguneta.
Estoy a su lado de pie, con camisa blanca y una botella de cerveza en la mano. ¡Recordar es vivir!
Le reitero una invitación a mi apartamento de Medellín cuando vuelva a esta ciudad, para saborear un delicioso trago y brindar... ¿será con bandeja paisa?
Un abrazo.
Rubén".
 
"MI PORRO ME SABE A MILO"

 



Reproducimos a continuación el comentario que el escritor David Sánchez Juliao le envió a su amiga Lorena Vergara Agámez (coordinadora del Encuentro de Escritores en el marco del Festival del Burro), través del correo electrónico, como pie de foto de esta histórica gráfica captada en Lorica en el año 1978, cuando el equipo de la obra de teatro "El Pachanga" visitó la población: "Querida Lorena, abre el archivo y verás que este loriquero es lo más loriquero que hay, pues toma fresco de Milo en lata de Avena Quaker en el mercado de Lorica, en compañía de Franky Linero, del maestro Jaime Botero, director de televisión y teatro, y del escritor argentino Vicente Stamato. Espero que disfrutes esta foto y te tomes uno doble, con todo y 'resto' a mi nombre. Enviaré copia de esta foto a Enrique Córdoba a Miami para que se muera de la envidia. Y por debajo de cuerda, la enviaré a Carlos Marín Calderín... para que aprenda a tomar fresco, porque a Pablito Flórez le faltó decir... 'Mi porro me sabe a Milo, lo bello de mi región...' Y a Nicolás Corena para que la disfrute con sus alumnos del Politécnico del Sinú.

 



Lanzamiento de "El Flecha II" en Montería

http://www.monteriaweb.com/david_sanchez_flecha_monteria.html